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LA CUADRATURA DE URANO – SATURNO

La astrología nunca deja de sorprendernos porque es capaz de indicar una enorme sincronicidad entre el cielo y la tierra, entre las posiciones planetarias y los eventos humanos. El aspecto entre Urano y Saturno es ciertamente de gran importancia, es una cuadratura que se forma luego de la oposición entre ellos, por tanto, es cuadratura menguante. Vivimos momentos de tensión alrededor del 17 de febrero 2021 en la primera cuadratura, lo estamos sintiendo ahora en la mitad de junio y la tercera cuadratura será el 24 de diciembre de este año.

Para comprender este tiempo tenemos que hacer un paso atrás, de manera de adquirir una mejor visión.

El pasado año 2020 se caracterizó por una energía muy fuerte ligada al elemento Tierra. En particular, el signo de Capricornio ha sido atravesado por importantes ciclos astrológicos. Saturno y Plutón se encontraron en conjunto en enero de 2020, mientras que Plutón y Júpiter se encontraron en los meses de abril, junio y noviembre 2020. A estos movimientos también se ha sumado la presencia de Marte, que esencialmente ha funcionado como un detonador de los eventos que todos hemos presenciado. En astrología el elemento Tierra representa el mundo material concreto, la realidad que nos circunda, la economía, el cuerpo, los sentidos físicos y en general todos los procesos de organización y de estructuración. La presencia y particular naturaleza de los planetas que han atravesado el signo de Capricornio han generado un proceso de implosión de la realidad que conocemos, provocando un enorme dolor, destrucción económica pero también una profunda crisis. Lo que sucedió en 2020 debe interpretarse esencialmente como el cierre necesario de una era antigua y obsoleta, ya que Saturno como regente de Capricornio representa el tiempo y el pasado.

A finales de 2020, más precisamente el 21 de diciembre asistimos a un evento excepcional, la conjunción de Júpiter y Saturno en el grado 0 de Acuario. La conjunción entre los dos planetas ocurre cada 20 años llamado Ciclo Menor. Pero las conjunciones de Júpiter y Saturno en signos del mismo Elemento ocurren en un Ciclo Promedio que dura aproximadamente 240 años. Lo que asistimos indicaba un cambio de Triplicidad de Elemento. Es decir, hemos concluido un período en el que se dan las conjunciones de Júpiter y Saturno en los signos de la Tierra (Tauro, Virgo, Capricornio) y hemos entrado en un nuevo ciclo que también durará más de dos siglos en el que tendrán lugar estos encuentros. en signos de Aire (Géminis, Libra, Acuario). Desde la antigüedad, el encuentro de Júpiter y Saturno fue considerado un indicador de cambios importantes que marcaron al ser humano. El elemento Aire está vinculado a conceptos como la mente, visión objetiva, las relaciones con los compañeros, la libertad, las redes y la tecnología. Por lo tanto, podemos pensar en los próximos dos siglos como un período de grandes cambios sociales, donde la tecnología tomará el control de forma natural con sus pros y sus contras. Entonces, con el cambio de energías en el signo de Aire de Acuario, lo más probable es que notemos un cambio en la velocidad. Si Capricornio es lento porque siempre es muy cauteloso y analítico, Acuario es nervioso, inestable y siempre en movimiento. Este 2021 es un año que se caracteriza principalmente por la incertidumbre e imprevisibilidad de las situaciones y, una fuerte crítica general debido precisamente a la cuadratura entre Saturno y Urano.

Analicemos entonces cuáles son los significadores tradicionalmente asociados con los dos arquetipos planetarios para entender por qué cuando están en aspecto inarmónico, pueden crear tensiones.

SIGNIFICADOS DE SATURNO Y URANO

Podemos asociar Saturno con: el tiempo, la antigüedad, las limitaciones, el pasado, método, sentido del deber, la conservación, las reglas, leyes, la lógica, lo paternal, la perseverancia, concentración y el compromiso.

Urano, en cambio, está ligado a lo nuevo, al futuro, a la innovación, a la libertad, a lo ilimitado, a la imprevisibilidad, al des-condicionamiento, a la rebelión, a la revolución, a la acción rápida, a la intuición y a la tecnología. Pero también a la anarquía, el radicalismo, la exclusión y la incertidumbre.

Saturno y Urano son, por tanto, dos arquetipos opuestos y diferentes, que representan lo antiguo y lo nuevo. Si Saturno cristaliza y solidifica y por tanto se vincula al respeto de las normas y tradiciones, Urano por el contrario es símbolo de todo lo que rompe moldes y costumbres, es la fuerza que nos obliga a comprender que nuestra vida y el mundo cambian en continuación.

Cuando los dos planetas se encuentran o forman un aspecto importante suelen generar conflicto, tensión e inestabilidad. Las necesidades sociales y personales cambian y nos encontramos en un clima de desafíos constantes en el que el statu quo aparece como el enemigo a combatir. En esta situación el ego percibe un sentimiento de miedo y amenaza inminente, generando una resistencia a cualquier tipo de cambio. Con Saturno y Urano en aspecto discordante es como si estuviéramos en medio de dos facciones opuestas, por un lado, el conservador y por el otro el revolucionario. El año 2021 es de adaptación. Hay una lucha entre estas dos visiones diferentes, un choque entre el pasado y el futuro. Sin embargo, si ampliamos nuestro campo de visión, no podemos pensar en cerrar una época sin un necesario y probablemente un período de adaptación, tanto personal, como social.

El aspecto duro de cuadratura es difícil, pero sin embargo constituye un desafío que contiene la semilla de la integración de las partes involucradas. Este es precisamente el tema principal de la cuadratura actual entre Saturno y Urano. Cuando estamos dispuestos a abandonar el pasado y abrazar creativamente el futuro, aún no lo sabemos. Podemos ser espectadores de conflictos, pero en la medida de lo posible tendremos que evitar cualquier riesgo de tomar partido por un lado o por el otro. Acuario es un signo extremadamente inteligente, dotado de una gran intuición, y todo lo que hace tiene un componente colectivo, que va más allá del interés y la visión personal. Sólo la energía acuariana de bajo nivel es inflexible y obstinada (signo fijo) porque está convencida de que posee la razón. Con Saturno en Acuario, la lección es construir el futuro junto con otros.

Un ciclo planetario consiste en el encuentro recurrente de dos planetas en el cielo. Las conjunciones entre dos planetas se forman según la diferente velocidad con la que se mueven a lo largo de sus respectivas órbitas. La revolución de Saturno dura aproximadamente 29-30 años, la de Urano 84 años, por lo que se encuentran cada 45 años aproximadamente.

Este ciclo está generalmente relacionado con cambios estructurales a nivel social, con transformaciones culturales, de modelos y referentes políticos, revoluciones científicas y tecnológicas, grandes movimientos migratorios, anarquía o rebelión de masas. El choque entre lo viejo y lo nuevo genera marcadas tensiones políticas, económicas y sociales. Comienzan y toman formas nuevas, tendencias que en cierta medida revolucionan el mundo. La estabilidad y el cambio son las principales exploraciones asociadas con el encuentro de Saturno con Urano.

La última conjunción de Saturno y Urano tuvo lugar en 1988-1989 a 29 grados de Sagitario. Fue el inicio de la fase del Ciclo que inicia de repente y a ciega, comienza el tema principal, no sabemos a dónde nos llevará. En 1999-2000 tuvo lugar la fase de cuadratura creciente con Saturno en Tauro y Urano en Acuario. El significado de esa fase es el de la primera crisis interna y, de la forma. La oposición a finales de 2008-2009 con Saturno en Virgo y Urano en Piscis llevó a la toma de conciencia, a la manifestación. Hoy estamos en la cuadratura menguante del Ciclo de Saturno y Urano. El ángulo de 90 grados es un aspecto discordante que crea tensiones tanto en la sociedad, como en nosotros mismos. Por eso, la cuadratura menguante se relaciona con vivir una crisis, pero con mayor conciencia que la cuadratura creciente. Es como si se requiriera un último esfuerzo antes de cerrar el ciclo de experiencia y comenzar otro, ya que el próximo será en 2032 en Géminis. Ahora es el momento de materializarse. Los temas están vinculados a los arquetipos planetarios en cuestión y al significado particular que comenzó con la conjunción.

A un nivel más íntimo e individual, esta cuadratura nos mostrará nuestro nivel de adaptación y plasticidad interna a la situación presente que será directamente proporcional a cuánto predominio de Saturno o Urano tenemos en nuestra Carta Natal y en cuál de los dos arquetipos tenemos más fuerte y en que nos identificamos. En definitiva, si tendemos a estar vinculados al respeto por las reglas y tradiciones heredadas o si estamos dispuestos a cambiar y saltar al vacío. También a nivel personal tendremos que prestar especial atención si uno de los planetas o ambos en tránsito se une a un planeta o un punto importante de nuestra Carta. Evitemos tener miedo, los aspectos del cielo cambian y nada es para siempre. Más bien, aprovechamos este período para reinventarnos a nivel personal y social. Tomemos lo mejor de Urano y usémoslo para hacer algo nuevo y nunca antes pensado en nuestra vida. Evitamos prejuicios y enfrentamientos directos, trabajamos juntos para construir un futuro mejor. Con cariño Matilde

 

 

 

 

 

junio 15, 2021

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